Un camping familiar que domina la Riviera italiana
El camping dei Fiori, un hotel al aire libre tranquilo y familiar en la región de Liguria, en la parte alta de la Riviera italiana, le ofrece una selección de parcelas, tiendas glamping y mobile homes en un antiguo olivar centenario de tres hectáreas, un auténtico remanso de paz para revitalizarse en una región repleta de atracciones turísticas y una naturaleza con un encanto puro inagotable.
En este magnífico parque en terrazas, los aficionados al camping tradicional pueden reservar una parcela para su tienda, caravana o autocaravana entre las colinas boscosas de Liguria, algunas de estas con vistas al mar. En cuanto a los alojamientos, encontrará tiendas glamping con capacidad para dos a cuatro personas, como la tienda Air Lodge, con dos habitaciones, una de ellas en altillo, un cuarto de baño, una cocina americana y una terraza revestida de madera. Para su comodidad, dispone de bloques sanitarios con duchas, lavadoras, lavavajillas que funcionan con fichas, zona para bebés, wifi, frigoríficos centralizados y zona de autoservicio de bicicletas a su disposición.
El camping también cuenta con mobile homes cómodos y bien equipados (gamas Alloro, Charme, Next y Ulivi) con capacidad para cuatro a seis personas. Todos disponen de terraza cubierta con mobiliario de jardín, de una a tres habitaciones, cuarto de baño, cocina totalmente equipada y salón con TV vía satélite y aire acondicionado. El más espacioso, de la gama Next, tiene tres dormitorios, dos cuartos de baño y una preciosa terraza cubierta sobre pilotes.
Multitud de actividades al aire libre entre el mar y las colinas
Podrá practicar distintas actividades al aire libre, como bicicleta de montaña, senderismo, parapente, escalada, equitación, ping-pong y vóley-playa, y dispondrá de una piscina exterior, una piscina infantil y una zona de juegos para relajarse. Durante la temporada, se organizan animaciones para mantener ocupados a los más jóvenes (karaoke, juegos, deportes...). También se puede practicar submarinismo, windsurf o vela en la playa más cercana.
Para los que deseen quedarse en el camping, hay un minimercado para sus necesidades diarias, así como un snack bar y un restaurante-pizzería que sirve especialidades italianas. En julio y agosto, una lanzadera gratuita lleva a los huéspedes del camping a las playas de Pietra Ligure, liberándole de la molestia de buscar aparcamiento durante su estancia.
Para tomar un helado, marisco y otras especialidades locales, hay numerosos bares y restaurantes en la playa y en un radio de tres kilómetros en torno al establecimiento. El centro histórico de Pietra Ligure está a solo un kilómetro. ¡Visítelo dando un paseo! Vaya por ejemplo a dar una vuelta por el mercado de la Piazza San Nicolò todos los sábados por la mañana para abastecerse de productos locales, camine a lo largo del bonito paseo marítimo bordeado de palmeras frente al mar o visite Castello, un castro romano construido sobre una roca.
U punto de partida ideal para ir a descubrir Liguria
En la prolongación de la Costa Azul francesa, Liguria ofrece al visitante un territorio rico y variado, entre las bellezas de la costa mediterránea y las joyas de los Alpes ligures que hará las delicias de los amantes del mar, la naturaleza y el rico patrimonio local.
En la costa, puede visitar Imperia, una de las capitales italianas del aceite de oliva y antigua proveedora de las fábricas de jabón de Marsella, que conserva hoy un museo y un festival anual que testimonian la ancestral tradición de la oliva en la región. Alrededor de su destino de vacaciones, existen muchos pueblos antiguos de Liguria por descubrir, como Borgio Verezzi y sus cuevas, Finalborgo (la parte antigua de la localidad de Finale Ligure), Varigotti, Noli y muchas más.
Génova, una de los centros antiguos más grandes de Europa, con un pasado glorioso, ofrece a los viajeros un patrimonio excepcional que también merece una visita. Por último, es imposible quedarse en la región sin desviarse hacia el oeste de La Spezia, a las Cinque Terre, un grupo de 5 pueblos coloridos y fuera del tiempo, aferrados a los acantilados y declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, a los que solo se puede acceder en barco o en tren. ¡Inolvidable!









